La justicia colombiana procesó a Hugo Silva por los delitos de feminicidio y homicidio contra su pareja y su hijo. El sujeto intentó encubrir el crimen simulando un choque automovilístico en el occidente de Bogotá.
El suceso ocurrió el pasado diciembre cerca del Jardín Botánico, donde inicialmente se reportó un accidente de tránsito. No obstante, las pericias técnicas revelaron que las víctimas ya estaban sin vida antes de la colisión.
Las investigaciones indican que el acusado habría asesinado primero al bebé de diez meses mediante fuertes sacudidas físicas.
Cargos por feminicidio y homicidio
Al notar que el niño no tenía signos vitales, la mujer increpó al agresor, quien respondió atacándola con un arma blanca. La autopsia confirmó que la herida mortal fue dirigida directamente hacia la arteria carótida.
Tras el ataque, el comerciante de autos intentó limpiar la escena del crimen utilizando diversos productos químicos de aseo. Sin embargo, las pruebas con Luminol detectaron rastros de sangre en los asientos, el techo y la barra de cambios.
Silva estrelló el auto contra un árbol en la calle 63 para fingir un siniestro vial fortuito aquel día. También cambió el cuerpo de la mujer al asiento del conductor para intentar engañar a los primeros rescatistas.
La fiscalía imputó los delitos de feminicidio y homicidio agravado tras comprobar que la víctima femenina no sabía conducir. Además, se le acusó de manipulación de material probatorio para entorpecer la labor de los peritos judiciales.
Evidencias y mensajes finales
Durante la audiencia, se revelaron mensajes de texto enviados por la joven madre a su familia poco antes de morir. «Tranquila, ya vamos para allá», fue la última comunicación registrada en su teléfono celular personal.
La contundencia de las pruebas científicas permitió que un juez dictara medida de aseguramiento inmediata en centro carcelario. De esta manera, el proceso por feminicidio y homicidio avanza hacia la etapa de juicio este año.
El uso de tecnología forense avanzada fue determinante para desmentir la versión inicial proporcionada por el victimario de 32 años.
Colectivos de derechos humanos en Colombia han seguido de cerca este caso debido a la crueldad con la que actuó. Por ello, exigen que la sentencia final sirva como precedente contra la violencia de género y el infanticidio.
RDN con información de NotiFalcón

