La fiscalización ambiental municipal tomó fuerza en Cuatricentenario, donde autoridades inspeccionaron la doble vía para garantizar condiciones adecuadas y prevenir riesgos sanitarios que afecten a visitantes.
En este recorrido, funcionarios del Instituto Municipal del Ambiente supervisaron ventas de comida, buscando ordenar espacios públicos y promover prácticas responsables que favorezcan la convivencia ciudadana diariamente.
Además, el presidente encargado del organismo, Janner Pérez, destacó que estas acciones responden a lineamientos directos del alcalde Giancarlo Di Martino, comprometido con proteger Maracaibo.
Fiscalización ambiental municipal fortalece el control urbano en zonas comerciales
Asimismo, Pérez explicó que la labor conjunta con Seguridad Ciudadana permitió controlar el bote de basura cercano al estadio Cuatricentenario, un punto crítico históricamente afectado.
De igual manera, resaltó que la fiscalización ambiental municipal se mantiene constante, pues la ciudad requiere vigilancia permanente para evitar acumulación de desechos y focos contaminantes.
También señaló que la jornada incluyó inspecciones nocturnas, debido a que el aumento de ventas informales durante la noche genera desequilibrios ambientales difíciles de controlar oportunamente.
En consecuencia, los equipos verificaron que los establecimientos contaran con trampa grasa, disposición adecuada de residuos y medidas mínimas para garantizar salubridad en cada espacio.
Por otra parte, Pérez afirmó que estas acciones buscan frenar desacatos ambientales, recordando que la ordenanza municipal establece sanciones claras para quienes incumplan normas vigentes.
Además, insistió en que la ciudad necesita corresponsabilidad ciudadana, porque mantener el orden urbano depende tanto de autoridades como de comerciantes y habitantes comprometidos.
Igualmente, destacó que el trabajo mancomunado fortalece la fiscalización ambiental municipal, permitiendo respuestas rápidas ante irregularidades detectadas durante los recorridos programados semanalmente.
También mencionó que la supervisión continuará ampliándose hacia otros sectores, con el propósito de consolidar una cultura ambiental que impulse cambios sostenibles en Maracaibo.
En este sentido, las autoridades reiteraron que la prevención resulta fundamental para evitar daños mayores, especialmente en zonas donde la actividad comercial crece aceleradamente.
Finalmente, Pérez aseguró que seguirán reforzando controles, promoviendo educación ambiental y aplicando sanciones cuando sea necesario para garantizar espacios limpios y seguros.
En conclusión, la fiscalización ambiental municipal se consolida como herramienta clave para ordenar la ciudad, invitando a la comunidad a participar activamente en su protección diaria.

