Illinois y Chicago presentaron una demanda contra el gobierno de Donald Trump por el despliegue de la Guardia Nacional en territorio estatal sin autorización local.
La acción legal denuncia que la federalización de tropas la realizaron de forma ilegal, inconstitucional y representa un riesgo para la seguridad ciudadana.
Según el documento, se exige al tribunal detener el despliegue de la Guardia Nacional de Illinois y Texas en la ciudad de Chicago.
En Chicago, la imagen de agentes armados de la Patrulla Fronteriza realizando arrestos cerca de lugares emblemáticos amplificó las preocupaciones de los residentes ya inquietos después de una represión de inmigración que comenzó el mes pasado.
La Casa Blanca justificó las acciones
Los agentes han apuntado a áreas con alta población inmigrante y mayormente latinas.
La Casa Blanca justificó el envío de 300 efectivos para proteger activos federales, replicando medidas aplicadas en otras ciudades como Los Ángeles.
Este despliegue de Guardia Nacional se enmarca en una estrategia federal que la han criticado autoridades locales y defensores de derechos civiles.
Durante protestas anteriores, se aplicaron tácticas similares en Washington DC, generando tensiones entre gobiernos estatales y la administración federal.
La demanda subraya que la intervención militar sin coordinación local vulnera principios constitucionales y pone en riesgo la autonomía estatal.
“La gente estadounidense, independientemente de dónde resida, no debería vivir bajo la amenaza de ocupación por parte del ejército, particularmente cuando ello se debe a que simplemente el presidente no aprecia al liderazgo de una ciudad”, dice la demanda.
Además, se advierte que estas acciones podrían escalar el conflicto político y social en medio de un clima de alta polarización nacional.
El despliegue de los funcionarios lo han cuestionado expertos legales, quienes señalan que podría sentar precedentes peligrosos.
Este caso podría convertirse en un punto de inflexión para definir los límites del poder federal en materia de seguridad interna.
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha enviado o hablado de enviar tropas a 10 ciudades, incluyendo Baltimore; Memphis, Tennessee; el Distrito de Columbia; Nueva Orleans; y las ciudades californianas de Oakland, San Francisco y Los Ángeles.
Un juez federal en septiembre dijo que la administración “deliberadamente” violó la ley federal al desplegar la guardia en Los Ángeles por protestas contra las masivas detenciones de inmigrantes.
Agencias/RDN

