Maracaibo limpia sus calles con un esfuerzo conjunto entre autoridades y ciudadanos, buscando transformar la ciudad en un espacio ordenado, seguro y ambientalmente responsable.
La alcaldía impulsa operativos constantes, liderados por el Instituto Municipal del Ambiente, para frenar la práctica de arrojar basura y ramas en avenidas y comunidades.
Durante un reciente operativo en Ciudad Lossada, funcionarios de Polimaracaibo y el presidente del IMA, Janner Pérez, detuvieron a un ciudadano sorprendido arrojando desechos vegetales.
Pérez recordó que la colaboración ciudadana resulta indispensable para lograr una ciudad limpia, destacando que el alcalde Gian Carlo Di Martino lidera esta transformación urbana.
El funcionario aseguró que la anarquía terminó, porque ahora existe un gobierno comprometido con hacer cumplir la normativa ambiental y garantizar espacios públicos recuperados para todos.
Además, explicó que el ciudadano detenido había podado un árbol sin permiso y decidió arrojar las ramas en un terreno cercano, incumpliendo la normativa.
Este hecho refleja la importancia de respetar las regulaciones ambientales, ya que cada acción individual impacta directamente en la calidad de vida de toda la comunidad.
Maracaibo limpia sus calles con operativos ambientales y conciencia colectiva
La campaña busca sensibilizar a los habitantes, recordando que la limpieza urbana depende tanto de las autoridades como del compromiso responsable de cada ciudadano.
Actualmente, cuadrillas del IMA trabajan diariamente en diferentes sectores, retirando desechos y embelleciendo espacios, con el objetivo de devolverle a Maracaibo su esplendor perdido.
El esfuerzo incluye recursos humanos y materiales, demostrando que la gestión ambiental requiere inversión constante y participación activa de quienes habitan la capital zuliana.
La alcaldía insiste en que denunciar prácticas indebidas fortalece la cultura ciudadana, evitando sanciones y promoviendo un entorno más saludable para las futuras generaciones.
Maracaibo limpia sus calles y avanza hacia un modelo de ciudad sostenible, donde la conciencia colectiva se convierte en el motor principal de la transformación urbana.
El llamado final es claro: cada habitante debe asumir responsabilidad, colaborar con las autoridades y proteger los espacios públicos para construir la Maracaibo que todos sueñan.

