Una menor sufrió un cruel acuerdo familiar que terminó en un matrimonio forzado en España, donde la obligaron a mendigar frente a un supermercado catalán.
La Guardia Civil arrestó a los padres en Corella, Navarra, tras descubrir que entregaron a su hija por dinero, whisky y alimentos básicos, según fuentes oficiales.
El matrimonio forzado en España vulnera derechos infantiles y persiste en comunidades donde el silencio encubre abusos familiares.
Por su parte, los Mossos d’Esquadra capturaron al esposo de la menor y a sus padres en Mollerusa, Lérida, tras confirmar su implicación en la compra ilegal.
Además, la joven no asistía a clases y vivía bajo control absoluto, sin libertad ni protección, expuesta a mendigar como forma de aportar ingresos.
El acuerdo se concretó en enero por 5.000 euros, cinco botellas de whisky y víveres, según lo reseñado por el medio español ABC.
Posteriormente, la familia compradora trasladó a la menor a Cataluña, donde intentaron consumar el matrimonio forzado en España ignorando su edad y derechos fundamentales.
Gracias a una denuncia de los Servicios Sociales, se activó la investigación del equipo EMUME, clave para ubicar a la víctima y desmantelar la red familiar.
El 3 de octubre, la policía autonómica encontró a la joven mendigando y la llevó a comisaría, donde reveló detalles del matrimonio amañado.
Aunque los adultos afirmaron ser sus tutores, en realidad eran los suegros, quienes pactaron el matrimonio forzado en España junto a sus padres biológicos.
Por consiguiente, el esposo, de 21 años, y sus padres, de 40 y 42, enfrentan cargos por trata de seres humanos ante el juzgado de Lérida.
Mientras tanto, la Dirección General de Atención a la Infancia (Dgaia) asumió la custodia de la menor, garantizando su protección y alejándola de sus agresores.
Este caso revela una realidad alarmante: el matrimonio forzado en España persiste, oculto tras dinámicas familiares que vulneran la dignidad infantil.
Por ello, es urgente reforzar la educación, la denuncia y los mecanismos de prevención para erradicar esta práctica y proteger a las niñas vulnerables.

