En un acto televisado desde Fuerte Tiuna, Nicolás Maduro anunció que Venezuela posee más de 5.000 misiles Igla-S para defensa, distribuidos estratégicamente en todo el país.
El mandatario aseguró que estos sistemas antiaéreos rusos están operativos en montañas, pueblos y ciudades, listos para defender la soberanía nacional ante cualquier amenaza externa.
Según Maduro, los misiles Igla-S para defensa representan “una de las armas más poderosas” del arsenal venezolano, capaces de garantizar la paz y la tranquilidad del pueblo.
Además, destacó que miles de operadores han sido entrenados con simuladores, lo que refuerza la capacidad de respuesta ante posibles incursiones aéreas.
El anuncio ocurre mientras Estados Unidos intensifica su presencia militar en el Caribe, lo que Caracas interpreta como una provocación directa contra Venezuela.
Washington, por su parte, sostiene que su despliegue busca frenar el narcotráfico en la región, aunque el gobierno venezolano rechaza esa narrativa.
Venezuela despliega más de 5.000 misiles Igla-S para defensa antiaérea
Maduro enfatizó que no necesita autorización internacional para actuar con los misiles Igla-S para defensa, ya que cuenta con respaldo legal y constitucional para proteger el territorio nacional.
Durante su discurso, también denunció campañas mediáticas que, según él, buscan desestabilizar al país y socavar la moral del pueblo venezolano.
“Le arde a los imperios que nuestro pueblo sea como es: firme, patriota, sereno”, expresó con tono desafiante ante una multitud de militares.
El líder oficialista aprovechó para recordar el rescate de 252 migrantes venezolanos en El Salvador, a quienes calificó como “hijos de la patria”.
Concluyó su intervención llamando a defender la venezolanidad, la rectitud y la soberanía, pilares que, afirmó, deben mantenerse inquebrantables.
Este despliegue de misiles Igla-S reconfigura el panorama geopolítico regional, elevando la tensión y dejando claro que Venezuela no cederá terreno.
En tiempos de incertidumbre, la defensa nacional se convierte en símbolo de resistencia, identidad y unidad frente a presiones externas crecientes.

