Con tanta dependencia a las funciones de los celulares como navegar por internet, realizar videollamadas, consultar el correo electrónico o utilizar aplicaciones de mensajería instantánea, uno de los mayores desafíos para los usuarios sigue siendo la duración de la batería.
Con frecuencia surge una pregunta clave sobre si es más conveniente mantener activado el Wifi o los datos móviles para optimizar el rendimiento de la batería. Esta duda es especialmente relevante para aquellos que buscan extender el tiempo de uso de sus dispositivos sin tener que recurrir constantemente a una carga adicional.
Aunque ambos métodos de conexión permiten acceder a internet, el consumo de batería de cada uno varía significativamente según las condiciones de uso, la calidad de la señal y el tipo de tecnología utilizada.
Cómo funciona el WiFi y los datos móviles en el celular
Para entender por qué una opción podría consumir más batería que la otra, es esencial comprender cómo funciona cada tecnología. El WiFi se conecta a una red local que utiliza una señal de baja energía, generalmente emitida por un router.
Los datos móviles, dependen de las antenas de telefonía celular, lo que implica que el dispositivo debe mantenerse conectado a torres de telecomunicaciones, lo cual puede estar a varios kilómetros de distancia.
Esta diferencia en alcance y tecnología de conexión tiene un impacto directo en el consumo de energía. Los datos móviles suelen requerir más energía que el WiFi por a la potencia necesaria para mantener la conexión a las torres de telecomunicaciones, especialmente en áreas con mala cobertura.
En cambio, cuando se utiliza el WiFi, la señal proviene de una fuente cercana, lo que generalmente implica un consumo de energía más bajo.
Cuánta energía se consume un celular al estar conectado a internet
Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos concluyó que los dispositivos móviles tienden a consumir entre un 15 % y 25 % más batería cuando están conectados a datos móviles en comparación con el WiFi,especialmente en zonas rurales o áreas con una señal débil.
La razón principal de este mayor consumo es que, en zonas con mala cobertura, el dispositivo utiliza más energía para mantener la conexión, incrementando el consumo de batería.
Por el contrario, el WiFi, al tener una señal más estable y de mayor proximidad, requiere menos esfuerzo del dispositivo para mantenerse conectado, lo que resulta en un menor impacto en la duración de la batería.
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