Un niño de dos años murió la tarde del 25 de diciembre en Guanare, estado Portuguesa, tras la tragedia en quebrada Honda que impactó profundamente a la comunidad.
El hecho ocurrió en el sector Quebrada Honda, donde el menor se bañaba junto a su padre. El accidente rápidamente se convirtió en noticia regional.
Testigos presentes en el lugar observaron que el progenitor, identificado como Abelardo Hernández, de 47 años, se quedó dormido mientras permanecía dentro del agua.
Al percatarse de la situación, los presentes despertaron al adulto y comenzaron a buscar al niño. Sin embargo, lo encontraron sin signos vitales en la quebrada.
Funcionarios del Servicio de Investigación Penal de la Policía de Portuguesa acudieron al sitio, acompañados por Protección Civil y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas.
El levantamiento del cadáver se realizó en presencia de las autoridades competentes, quienes iniciaron las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias del lamentable accidente.
El cuerpo del menor fue trasladado al hospital, donde se le practicó la necropsia de ley, siguiendo los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias.
Investigaciones avanzan tras tragedia en quebrada Honda
Las autoridades confirmaron que se abrió un expediente formal. La tragedia en quebrada Honda se convirtió en un caso prioritario para los organismos de seguridad regional.
Además, Protección Civil recordó la importancia de mantener vigilancia constante sobre los niños en espacios acuáticos, especialmente durante celebraciones familiares que suelen generar momentos de descuido.
El accidente ocurrió en plena jornada festiva de Navidad, lo que incrementó el impacto emocional en la comunidad por la perdida del menor.
Vecinos del sector Quebrada Honda señalaron que muchas familias visitan la quebrada durante días festivos, aunque el lugar no ofrece medidas de seguridad adecuadas para prevenir incidentes.
La Policía de Portuguesa informó que continuará recabando testimonios de los presentes y revisará las condiciones del lugar para determinar posibles responsabilidades en el accidente.
El caso se suma a otros sucesos similares registrados en la región, lo que refuerza la necesidad de campañas preventivas sobre seguridad infantil.

