El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó este domingo la creación de la «Fuerza de Superinteligencia» (Super Intelligence Force), un grupo de trabajo de alto nivel en la Casa Blanca diseñado para coordinar los esfuerzos del Gobierno federal en materia de inteligencia artificial (IA). A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense detalló que este equipo tiene como misión principal garantizar que la nación norteamericana continúe liderando el desarrollo tecnológico global, protegiendo al mismo tiempo los intereses y la seguridad de los ciudadanos.
Un equipo de alto nivel liderado por el Director de Inteligencia Nacional
La nueva fuerza de tarea estará encabezada por Jay Clayton, actual director de Inteligencia Nacional de EE. UU., quien asumirá de manera efectiva el rol de «zar de la IA» dentro de la administración Trump. El equipo contará con la participación de figuras clave del gabinete, incluyendo al vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el secretario del Tesoro Scott Bessent y la jefa de gabinete de la Casa Blanca Susie Wiles. Clayton confirmó que el grupo dispondrá de un plazo de 120 días para elaborar y presentar un informe exhaustivo que evalúe los riesgos y oportunidades de esta tecnología.
El enfoque de Trump: Innovación sin trabas burocráticas
A diferencia de las posturas regulatorias de otras potencias o de administraciones previas, el estatuto de la «Fuerza de Superinteligencia» establece explícitamente que se buscará responder a las amenazas derivadas de la integración sistémica de la IA, pero «previniendo la regulación excesiva y la captura regulatoria que puedan sofocar la innovación y la competencia». Trump ha reiterado que el mayor peligro para el país no radica en el desarrollo acelerado de la tecnología, sino en el riesgo de perder el liderazgo frente a adversarios geopolíticos como China.
De ‘Inteligencia Artificial’ a ‘Superinteligencia’
El nombre del nuevo organismo refleja la reciente directiva del mandatario de reemplazar formalmente el término «inteligencia artificial» por el de «superinteligencia» (SI) en las comunicaciones oficiales del Gobierno federal. Trump ha argumentado públicamente que la palabra «artificial» resulta imprecisa y despectiva para describir una tecnología de capacidades cognitivas tan avanzadas, comparando de forma irónica el término con lo que él denomina «noticias artificiales».
Próximos pasos y evaluación de riesgos
Durante los próximos cuatro meses, la Fuerza de Superinteligencia se concentrará en analizar las vulnerabilidades del sistema, incluyendo hackeos, filtraciones de datos y fallos de seguridad en los modelos de lenguaje. Asimismo, trabajará de la mano con los líderes de las principales firmas tecnológicas del país para establecer marcos de seguridad voluntarios y auditorías externas, priorizando la autorregulación de la industria por encima de las restricciones legislativas.

