Franyerlis Nicole Zambrano Briceño soñaba con una vida mejor. Migró desde Venezuela a Pensilvania, donde encontró trabajo, amor y, lamentablemente, una tragedia que estremeció a todos: recibió cadena perpetua por feminicidio su esposo, tras asesinarla mientras dormía.
La joven de 26 años la asesinó en diciembre de 2023 por su esposo, Arthur Guty, a quien condenaron recientemente a cadena perpetua por feminicidio sin libertad condicional.
El jurado del condado de Fayette dictó sentencia el 23 de octubre. A la víctima la hallaron muerta en su hogar tras varios días desaparecida, generando alarma.
Durante el juicio, se reveló que Guty actuó con extrema violencia. Disparó a Nicole mientras dormía, motivado por celos y sospechas infundadas de infidelidad.
La cadena perpetua por feminicidio marca un precedente legal en Pensilvania
Tras el crimen, el asesino huyó a Las Vegas, donde lo capturaron con 100 mil dólares en efectivo. Intentaba escapar de la justicia, pero no lo logró.
El fiscal Mike Aubele destacó la crueldad del acto. Señaló que, aunque no hubo agravantes para solicitar pena de muerte, el ataque fue despiadado y cobarde.
Familiares de Nicole viajaron desde Venezuela para asistir al juicio. Su presencia fue clave para exigir justicia y presenciar la sentencia de cadena perpetua por feminicidio.
“Lloramos con ellos”, expresó Aubele. “Fue un acto atroz. Pero hoy podemos asegurar que este hombre no volverá a hacer daño a nadie más”.
Nicole trabajaba como ama de llaves en Uniontown. Había contraído matrimonio dos semanas antes de su muerte. Su historia refleja los riesgos que enfrentan muchas migrantes.
El caso generó conmoción en comunidades venezolanas en EE. UU. y reavivó el debate sobre violencia doméstica, especialmente tras dictarse cadena perpetua por feminicidio contra el responsable del crimen.
Organizaciones feministas exigieron mayor atención a casos similares. Piden políticas públicas que protejan a mujeres extranjeras y garanticen justicia sin importar su nacionalidad.
La sentencia representa un paso hacia la reparación. Aunque Nicole no volverá, su historia y la cadena perpetua por feminicidio pueden inspirar cambios contra el control y la violencia.
Es momento de reflexionar sobre el amor, el respeto y la seguridad. Que la memoria de Nicole impulse acciones concretas para prevenir futuros feminicidios.

