El ataque armado ocurrido en Bogotá contra Yendri Velásquez y Luis Alejandro Peche Arteaga, ambos defensores de derechos humanos venezolanos, ha generado una ola de condena internacional, por lo que exigen protección para los activistas venezolanos.
Velásquez, activista LGBTIQ+ y solicitante de refugio, junto a Peche, consultor político con doble nacionalidad, fueron atacados por sicarios en el barrio Cedritos. La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos exigió a las autoridades colombianas investigar, sancionar y garantizar protección internacional urgente para ambos.
Tras el ataque, ambos fueron trasladados a una clínica. Afortunadamente, se encuentran fuera de peligro. La Policía lo calificó como un “ataque sicarial” que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes defienden causas sociales. De allí que exigen protección para los activistas venezolanos.
La Defensoría del Pueblo confirmó que Velásquez había solicitado acompañamiento en su trámite de protección internacional, tras huir de Venezuela por persecución política. Este hecho refuerza la necesidad de ampliar los esquemas de seguridad para activistas extranjeros.
El presidente Gustavo Petro anunció que la Unidad Nacional de Protección (UNP) fortalecerá los mecanismos de resguardo para defensores de derechos humanos. Además, reiteró que toda persona venezolana que solicite asilo será bienvenida sin distinción.
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María Corina Machado, líder opositora y Premio Nobel de Paz 2025, pidió garantías para los exiliados venezolanos. La Plataforma Unitaria Democrática también exigió una investigación inmediata, exhaustiva y transparente.
Este atentado a los activistas venezolanos en Bogotá ha encendido las alarmas sobre la protección internacional urgente que requieren los migrantes y refugiados en Colombia. La comunidad internacional observa con atención, mientras se espera que las autoridades actúen con firmeza.
La violencia contra activistas no puede normalizarse. Colombia debe asumir el compromiso de proteger a quienes luchan por los derechos humanos. La protección internacional urgente no es solo una demanda, es una necesidad vital.

