Los precios internacionales del petróleo y los futuros del gasóleo europeo registraron una fuerte caída este viernes, impulsados por los informes sobre conversaciones diplomáticas para coordinar una nueva liberación de reservas estratégicas de crudo y diésel. Este movimiento conjunto busca mitigar las presiones inflacionarias y aliviar el temor a una escasez global de combustibles, en un momento de alta volatilidad en los mercados energéticos internacionales.
La propuesta de liberación de reservas en debate
En el centro de la dinámica bajista se encuentra una propuesta presentada por Francia durante una llamada multilateral celebrada este viernes entre los gobiernos de la Unión Europea. La iniciativa plantea que las naciones europeas liberen de forma conjunta 50 millones de barriles de diésel, mientras que los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) aportarían otros 50 millones de barriles de petróleo crudo. Esta estrategia responde a la presión ejercida por Estados Unidos para incrementar el suministro global y evitar que la Casa Blanca se vea forzada a evaluar restricciones a sus propias exportaciones de destilados.
Impacto inmediato en las cotizaciones internacionales
La reacción de los mercados financieros no se hizo esperar. El crudo Brent, referente para el mercado europeo, retrocedió 2,83 dólares (un 2,77 %), situándose en 99,48 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, bajó 3,35 dólares (un 3,61 %), cotizando en 89,52 dólares por barril. Con estos resultados, ambos contratos consolidaron una tendencia a la baja en el acumulado semanal. Paralelamente, los futuros del gasóleo europeo, indicador clave para el precio del diésel, experimentaron un desplome superior al 5 %, ubicándose en 1.377 dólares por tonelada métrica.
El cuello de botella se traslada a la refinación
Analistas del sector, como Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, señalan que la principal fuente de tensión en el mercado energético actual ya no radica únicamente en la disponibilidad de petróleo crudo, gracias a la recuperación de los flujos desde Oriente Medio. El verdadero desafío se concentra en el suministro de productos refinados como el diésel de ultrabajo contenido de azufre (ULSD), cuya oferta global se ha visto limitada por la reducción de la capacidad operativa de las refinerías en Rusia y Oriente Medio, sumado a la reciente suspensión temporal de exportaciones de combustibles por parte de China para priorizar su demanda interna.
Perspectivas financieras y tensiones geopolíticas
A pesar de la corrección a la baja registrada en la jornada, entidades financieras como Barclays advierten que los fundamentos del mercado físico continúan mostrando solidez, con inventarios globales ajustados y cargamentos inmediatos que se negocian con primas elevadas. En este contexto de incertidumbre geopolítica, acentuado por el despliegue militar estadounidense en Oriente Medio, el banco elevó su previsión para el precio del Brent en el cuarto trimestre a 115 dólares por barril, proyectando un promedio de 100 dólares para el año 2026.

