El Gobierno de México ha solicitado formalmente una investigación exhaustiva y profunda a las autoridades de Estados Unidos tras el fallecimiento de Emiliano Andrade Covarrubias, un ciudadano mexicano de 56 años que se encontraba bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el estado de Texas. El canciller mexicano, Roberto Velasco, anunció que el país azteca exigirá explicaciones formales ante los Departamentos de Estado y de Seguridad Nacional de EE.UU., al tiempo que gestiona una reunión de alto nivel con los directivos de la agencia migratoria para esclarecer las circunstancias del deceso.
Contradicciones sobre la atención médica y estado de salud
Andrade Covarrubias falleció el pasado 17 de octubre en el Centro de Procesamiento Río Grande, ubicado en la localidad fronteriza de Laredo, Texas. Según declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el fallecido padecía de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. Mientras que el ICE sostiene de manera preliminar que el detenido recibió la atención médica adecuada durante su permanencia en el recinto, la familia de la víctima denuncia una grave negligencia, asegurando que el personal del centro ignoró reiteradamente las solicitudes de auxilio y no le suministró los medicamentos esenciales para sus patologías.
Acciones diplomáticas y judiciales en marcha
Como parte de las instrucciones directas del Ejecutivo mexicano, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) presentará esta semana una denuncia formal ante la fiscalía local estadounidense para deslindar responsabilidades penales. Asimismo, el embajador de México en Washington, Roberto Lazzeri, ha solicitado un encuentro urgente con los representantes de ICE. El canciller Velasco detalló que sostuvo una conversación directa con la viuda de Andrade, quien le confirmó que su esposo contaba con residencia legal en territorio estadounidense y que su detención se debió a un asunto legal pendiente de hace varios años.
Un patrón alarmante de decesos bajo custodia migratoria
Este trágico suceso eleva a dieciocho el número de ciudadanos mexicanos fallecidos en situaciones vinculadas a la custodia de ICE, un patrón que mantiene en alerta roja a la diplomacia de la nación latinoamericana. El Gobierno de México ya había iniciado gestiones jurídicas y diplomáticas previas en julio de este año, presentando veinte denuncias ante fiscalías estatales y de condado por diecisiete muertes previas, además de solicitar una investigación formal al Departamento de Justicia de EE.UU. No obstante, las autoridades mexicanas señalaron que hasta el mes de agosto solo habían recibido respuesta oficial en cuatro de los casos reportados.
Reforzamiento de la protección consular
Ante la gravedad de la situación y la reiteración de estos incidentes, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un plan integral para reforzar la protección consular de los connacionales que se encuentran detenidos en Estados Unidos. La estrategia busca garantizar que los consulados mexicanos tengan una presencia más activa y realicen un seguimiento riguroso de las condiciones de salud y de reclusión de los migrantes, con el fin de evitar que se repitan escenarios de desatención médica y vulneración de derechos humanos en los centros de detención estadounidenses.

